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Presentación de candidatura

 

 

La labor que se desarrollaba en la Asociación de Padres, en ocasiones, era totalmente superflua

Cuando vimos la forma de actuar que tenía la Junta Directiva de la Asociación entendimos por qué la directora nos había encargado a nosotros la puesta en marcha de la Escuela de Padres. No obstante, siempre he reconocido en privado y en público la labor altruista y llena de buena voluntad que desempeñaban aquellas personas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Era difícil que no se conociera a la Federación de padres CONCAPA y la línea decidida que manteníamos

Los medios de comunicación deben ser uno de los instrumentos principales para una organización que quiere ser tenida en cuenta. Por eso tuve que ser atrevido y darles resueltos los titulares. En aquel momento era difícil que en la sociedad navarra existiera alguien que no conociera a la Federación de padres CONCAPA y la línea decidida que manteníamos.

 

 

 

En la CONCAPA

Presentación de candidatura

Contenido: Presentación del candidato y de su trayectoriaProyecto de vida, proyecto para CONCAPALlevar a la práctica el proyectoRazones para apoyar mi candidaturaConclusión

 

POR UNA CONCAPA DE TODOS

Me planteo como primer objetivo de esta comunicación, que difundí a todas las federaciones, que se me conozca; pero también quisiera cumplir con otros dos. Uno de ellos, dar a conocer cuál venía siendo mi línea personal de actuación, con qué espíritu e inquietudes me había involucrado en este mundo de la participación de los padres. Y por último, ofrecer algunos argumentos para hacer del voto una acción coherente, con independencia del candidato que se eligiera.

 

Cuando hay elecciones en los colegios, ya sea para el Consejo Escolar o para la Asociación de Padres, es frecuente oír la queja de que no se conoce a los candidatos. Ciertamente, esta circunstancia ni favorece la participación democrática ni facilita la honestidad indispensable que debe existir a la hora de votar.

 

PRESENTACIÓN DEL CANDIDATO Y DE SU TRAYECTORIA

Este que se dirige a vosotros, habiendo cometido la osadía de dar un paso al frente presentando su candidatura a la Presidencia Nacional de CONCAPA, es un padre de familia casado desde hace diecisiete años, y que tiene cuarenta y uno. Una descendencia de tres hijos: Helena de dieciséis años, Gloria de trece y Alberto de once. Ni Mercedes ni yo somos los padres perfectos, como alguna vez se nos ha echado en cara en la junta de la Asociación de Padres cuando, sin perder las formas, hemos sido críticos con alguna actitud que considerábamos poco educativa (por ejemplo regalar chucherías a los niños del colegio por Navidad). No obstante, el ánimo con el que atendimos Mercedes y yo el requerimiento de la directora del centro para organizar y coordinar la Escuela de Padres –que hasta entonces no existía– fue el de perfeccionarnos como personas y en consecuencia como cónyuges y padres. Lo que al comienzo fue una mera organización, terminó convirtiéndose en la dirección de esta actividad tan necesaria y poco apreciada por la sociedad, que ha seguido funcionando hasta este curso en el que el colegio ha sido absorbido por los Maristas. A pesar de nuestros esfuerzos por involucrar a los diferentes estamentos de la comunidad educativa la relación, en más ocasiones de las deseadas, fue obstaculizadora.

 
 
Siempre procuré someter mi cargo a la aprobación de las personas que me rodeaban
 
 

Muy al contrario de lo que luego me he ido encontrando con frecuencia, siempre procuré someter mi cargo a la aprobación de las personas que me rodeaban en la junta directiva. Sin embargo, y a pesar de ello, tenía muy claro que la renovación es vital en nuestra organización, y que mi presidencia en la Federación no debía durar mucho más de cuatro años.

Este ánimo de ínter-relación positiva, que creemos imprescindible cuando se trabaja en educación, fue el que nos indujo a pedir que fuéramos admitidos en la junta directiva de la Asociación de Padres. Lo que allí nos encontramos es lo que seguramente muchos de vosotros habéis tenido oportunidad de comprobar en algunas ocasiones. Un grupo cerrado de veteranos, del que por lógica formaba parte el presidente (que por otra parte llevaba años siéndolo y sin ánimo de retirarse, naturalmente). Malos modos en algunas ocasiones, críticas mal formuladas que violentaban a veces las relaciones.

A lo largo de los cinco años que formamos parte de esta junta hemos visto llegar a personas que después de la segunda o tercera reunión, no volvían. Se sentían rechazados no por otra cosa, sino por las actitudes. Los cometidos que llevaba a cabo la asociación, no digo que no debieran realizarse, pero desde luego – a mi modo de ver – no formaban parte de lo sustancial. Esta labor que se desarrollaba, en ocasiones debía de haber sido secundaria y en otras era totalmente superflua. Ya sé que esto no es generalizado, pero estoy hablando de mi experiencia; y ni que decir tiene que la Escuela de Padres no era la actividad estrella de aquella junta. Entonces entendimos por qué la directora nos había encargado a nosotros su puesta en marcha y no a quienes ya formaban parte de la junta. No obstante, siempre he reconocido en privado y en público la labor altruista y llena de buena voluntad que desempeñaban aquellas personas.

Clarificar el sentido de nuestra labor, motivar y distribuir misiones  

Para conseguir personas que estuvieran dispuestas a algo más que asistir a las reuniones una vez al mes, fue necesario clarificar el sentido de nuestra labor, motivar y distribuir misiones de manera coherente.

 

Pronto me di cuenta que mis inquietudes no podía desarrollarlas en la asociación. Tampoco tenía sentido provocar el enfrentamiento que, en todo caso hubiera sido perjudicial para toda la comunidad educativa. Bastante era ya con las provocaciones cuyos receptores absolutos éramos mi mujer y yo. Al final hemos terminado manteniendo con ellos una relación afectuosa. En realidad, cuando se suavizó ese círculo de amistad de veteranos que ellos mantenían.

No puedo dejar de decir que, por falta de información, me costó trabajo llegar hasta la Federación. Fui tesorero los dos primeros años durante los cuales, gran parte del tiempo, lo dediqué a oír, ver y callar. En una palabra, a aprender; con discreción pero sin tregua. Mis propuestas eran bien admitidas por el resto de la junta y el ambiente era cordial y saludable. Nada que ver con la asociación de la que provenía.

Cuando el presidente que había en la Federación dejó de tener hijos en edad escolar, se retiró. Es entonces cuando la junta me requiere para ocupar este cargo. A finales del curso pasado, después de dos años en la presidencia y cuatro en la Federación; tuve que presentarme de nuevo a las elecciones en las que se renovaba el 50% de la junta. Las nuevas personas que la componían siguieron pensando en mi para la presidencia; sin embargo, yo tengo claro, y así se lo hice saber a ellos, que dentro de dos años he de dejar el cargo para que otro lo asuma, porque la renovación es vital en nuestra organización. Esto no quiere decir, naturalmente, que los que tenemos experiencia dejemos abandonados a los que aún están aprendiendo.

Me parece lícito reconocer que desde que asumí la presidencia han cambiado muchas cosas en la Federación. Sería una inmodestia pormenorizar en cada una de ellas, pero creo conveniente hacer una pequeña referencia para proporcionar algún elemento de juicio más sobre mi persona y la labor que he venido desempeñando.

Lo primero que siempre me ha preocupado ha sido la implicación del resto de los miembros de la junta. Para conseguir personas que estuvieran dispuestas a algo más que asistir a las reuniones una vez al mes, fue necesario clarificar el sentido de nuestra labor, motivar y distribuir misiones de manera coherente. Para poder completar la junta y proporcionar la adecuada renovación visité, siempre acompañado, prácticamente todas las asociaciones federadas y algunas no federadas (de colegios públicos o concertados). Modificación de estatutos para reformar la orgánica y eliminar aspectos irrelevantes o desfasados. Racionalizar el gasto y establecerlo en consonancia con los objetivos fundamentales que una organización como la nuestra debe tener.

Ha sido necesario diseñar una estrategia que hiciera rentable la multitud de contactos con los partidos políticos y personas de la administración. Desde la derecha hasta la izquierda. Los medios de comunicación han pasado de utilizarnos (llamándonos únicamente cuando les interesaba) a ser utilizados por nosotros. Para esto, indudablemente, ha habido que ser atrevidos y darles resueltos los titulares; pero ahora es difícil que exista alguien en la sociedad navarra que no conozca nuestra Federación y la línea decidida que mantenemos. No hay razón para omitir que se ha grabado un programa de “Línea 900” (en Televisión Española) sobre la adopción por parejas de hecho en el que yo soy una de las tres o cuatro personas que entrevistan.

  En Navarra la representatividad en el Consejo Escolar no es por apreciación de los políticos
 

En Navarra, se consiguió que la representatividad en el Consejo Escolar no fuera por apreciación de los políticos, sino por el número de padres afiliados a cada federación.

En fin, me cuesta trabajo relatar lo que para mí son logros; primero por cierto pudor y luego porque estoy seguro de que en vuestros lugares habéis hecho también cosas muy positivas. Sin embargo, es bien sabido que Navarra es una de las primeras comunidades en lo que a educación se refiere (si no la primera). Sin ser el único motor evidentemente, no os quepa duda que mi Federación, el equipo que yo he liderado, no ha sido ajena a esta evolución. Y así os podría contar algunas de las diferencias sustanciales respecto a otras comunidades. Por ejemplo, la educación infantil ya estaba subvencionada desde hace muchos años; sin embargo, que también se financiara el bachillerato tuvimos que pelearlo, incluso con nuestra presencia en el Parlamento Foral. Ahora estamos batallando con el ciclo 0 - 3 años.

En Navarra, la representatividad en el Consejo Escolar no es por apreciación de los políticos, sino por el número de padres afiliados a cada federación. Hemos tenido que hacer grandes esfuerzos para conseguir que las asociaciones se registren adecuadamente, pero lo hemos conseguido.

 

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